Memoria Fantasma
Ali, Barbara
Abraza el aire limpio como un pino de Roma:con dedos o con vidrios. Igual que un mirlono vuelve más azul de los cielos, tampocosomos nosotros dioses en miniatura.Nuestra felicidad es nuestra insignificancia.La distancia, la altura, desdeña los hemistiquiosde la piel. El cuerpo es un espacio invertido, por muchoque pedalees no importa. Es la misma razónde nuestra infelicidad. Me...
Overview
Abraza el aire limpio como un pino de Roma:
con dedos o con vidrios. Igual que un mirlo
no vuelve más azul de los cielos, tampoco
somos nosotros dioses en miniatura.
Nuestra felicidad es nuestra insignificancia.
La distancia, la altura, desdeña los hemistiquios
de la piel. El cuerpo es un espacio invertido, por mucho
que pedalees no importa. Es la misma razón
de nuestra infelicidad. Mejor desabrocharse
la camisa, apoyarse en la sombra de un pórtico,
posar un antebrazo contra la piedra fría, mirar
cómo va hundiéndose el sol tras los jardines, cómo
el agua -que agasajó otros huesos- se vierte
desde bocas de herrumbre, un bostezo de cráneos
que arregaza a las piérides, a la ninfa que insiste
en hacer de un labio un filo de verdín en el mármol.
Customer Reviews
Be The First To Review This BookYou May Also Like